Anotaciones varias
Hoy no tengo algo extenso de lo que hablar, así que contaré unas cuantas cosillas.
Para empezar, las sesiones de cine se van a quedar sólo en una. Después de dos largas anunció su marcha de la empresa para buscarse la vida durante un año en tierras londinenses, así que como decía una amiga mía, a la mierda el castillo de arena.
Ayer estuve ( voluntariamente obligado ) en la inauguración de la última cadena autonómica instaurada por un partido político. El acto fue bastante soso y los asistentes mostraron todo su status “pijo” al más estilo nuevo rico que arrasa por estos lares. Eso sí, por lo menos nos dieron muy bien de cenar y acabé llevándome una maceta a casa, que a mi madre le hacen mucha ilusión.
Por otra parte, he cometido una de esas locuras que me dan de vez en cuando, cuando paso por un momento difícil ( una vez dejé de fumar y llevo casi 4 años ). Me he comprado un quad. Me he gastado aproximadamente 1/4 de los ahorros que tengo por si algún día me da la vena de comprarme un zulo en el que vivir ( que no creo que pueda pasar de zulo ). Normalmente, cuando la gente piensa en un quad, automáticamente cree que eres un tontolculo que se pasea por el monte levantando polvo, haciendo ruido y espandando a los pájaros ( eso me lo dijo un cazador, que no solo hace ruido, sino que además, en lugar de espantar a los pájaros los mata de un tiro ). Sin embargo yo me considero una persona respetuosa. En realidad, a mi me gusta hacer el cafre con el quad, pero sé que por los caminos por los que voy a ir hay gente paseando a pie o en bici y no quiero molestarles, así que no sé muy bien por donde me voy a meter para no molestar. Tampoco es un quad superpoetente y superruidoso, sino que hace el sonido normal de una moto…… ya veremos si no acabo despeñándome por ahi…
Y por hoy… pues creo que ya está. Melocotones, a melocotonear en otro lado :-)
Largas… cortas esta vez
Vaya parece que el post anterior no tuvo tanto éxito como yo esperaba. Habéis dejado de ser cotillas o que???
Finalmente, tal y como yo esperaba, me dio una larga y no fuimos. Fue algo asi como “al final mañana no puedo”, y lo postpusimos para la semana que viene. A ver qué larga se le ocurre ahora.
Por otra parte, se me ocurrió cometar delante de otra amiga totalmente ajena a todo esto, que ayer lunes pensaba ir al cine ( yo solo ), y como ella quería ver la misma película me dijo que se venia conmigo…… pues también me dio una larga. Empiezo a pensar que tengo una especie de imán para las largas. Pero lo mejor de todo fue la explicación que me dió después. Primero me mandó un escueto sms diciendo “dejamos lo del cine para otro día” así, sin más, en frío. Y luego, cuando volvemos a hablar me dice que es que ella pensaba que yo no quería ir……….
En fin, eso es lo que hay. Al final no me fui solo al cine porque me puse malo, pero esa peli no me la pierdo, sea solo o acompañado.
Sesión de cine. Parte I
Bien, este post es de los que os gustan a vosotros, melocotones, aunque para su total comprensión vendría bien leer antes aquel en el que hablaba de las tres partes de mi cerebro. ( Aquí el enlace si consigo encontrarlo ).
Bueno, resulta que la semana pasada, el miércoles concretamente, íbamos a ir tres compaños de trabajo a la filmoteca regional a ver una película sudafricana. El plan era salir de currar a las 8, ir a tomar algo por ahi, cenar juntos y luego el cine. A las cañas y cena en principio iban a venir dos más, así que seríamos cinco. Sin embargo, maravillas del destino, primero se rajaron los dos que iban a venir a cenar y a última hora el que se venía al cine. Así que finalmente nos quedamos la compañera de la que hablaba en el post enlazado al principio y yo. Los dos solos. No hay problema, por mi parte, y ella tampoco me da ninguna larga.
Salimos a las 20h y hasta las 22.30 aun falta mucho. Vamos en mi coche y me comenta que una amiga suya que trabaja en la Porsche ( ya sabéis que me encantan los coches ) tenia una conferencia en un hotel en el centro y habían llevado un par de coches, que podríamos pasarnos a verlos. Por supuesto me entusiasmó la idea y nos dirijimos alli.
Llegamos un poco tarde porque aparcar en el centro no es fácil ni si quiera aquí y su amiga ya estaba en la conferencia, así que solo pudimos ver los coches por fuera y eran preciosos. Pero al no estar su amiga no nos demoramos allí mucho. Se le antoja ir al aseo y pensamos que lo mejor es ir al del Corte Inglés que está al lado. Justo cuando llegamos a la puerta del Corte Inglés me comenta “por qué no vamos mejor a mi casa que nos pilla de camino”………. en este momento mi capacidad de raciocinio se fué por la borda. Mi parte racional me decía insistentemente que ella tan sólo quería orinar pero mi parte instintiva me impedía hacerle ningún caso. La parte emocional no sé dónde se había metido porque la parte instintiva no me dejaba encontrarla. Eso sí, como nunca me ha gustado babear por nadie, no respondi con ansioso sí, sino que fue más bien un “ah, pues sí, mejor” con total tranquilidad, aunque debía la tener la tensión en 20… la baja.
Mi parte racional me dice que no, tontolaba, que esas cosas no me pasan a mi. Incluso me pellizco para comprobar si estoy soñando. Tal vez se acabe el mundo mañana y algún ente ha determinado que me merezco una recompensa antes de sucumbir.
Llegamos a su edificio y vuelve a reiterar su pregunta, como si yo no tuviera aún claro si quiero subir o no, me dice “subes??? o me esperas aquí???…… “me da lo mismo” respondo yo para no parecer ansioso “te acompaño, así no subes sola” y en ese momento mi parte racional hizo soltar una frase sin a penas darme cuenta “a no ser que te de vergüenza presentarme alli arriba”.
“Sí, mejor quédate aquí, que luego mi madre se pone pesada y empieza a hacer preguntas”…… y ahi fue donde el sueño acabó. Fue como si construyes un castillo de naipes y quitas una carta de la base.
Bueno, quitando ese pequeño malentendido, el resto de la noche fue bastante bien. Cenamos juntos en una tasca donde ponen buen jamón y buena cerveza, y luego estuvimos en una cervecería irlandesa charlando tranquilamente. Finalmente la película y a casita que ya estábamos cansados.
La cosa, de todos modos, debió estar bien, porque esta semana tenemos una pre-cita para ir de nuevo al cine el jueves. Esta vez, de momento, no se lo hemos comentado a nadie. Aunque sólo lo considero pre-cita porque aún no hemos concretado la hora a la que vamos a quedar ni si cenaremos juntos, ya que esta vez será jueves y no curramos por la tarde. Y para el jueves aun falta mucho y tiene mucho tiempo para darme largas, que es lo que creo que al final pasará.
La semana que viene os contaré cómo ha ido la cosa. Por eso esta semana lo he titulado como Parte I
Hasta entonces, melocotones.