Si existiera un equipo de fórmula 1 español
Muchas veces he comentado con algún amigo que deberíamos crear un equipo de fórmula 1 formado íntegramente por españoles. Tenemos hasta el nombre, VAGASA-SEAT ( que signficia Vagos y Gandules S.A. ). Sin embargo, pensando y repensando le veo algunos problemas. A saber:
- Para empezar, el volante habría que hacerlo con todos los botones en un lado, porque la otra mano ( generalmente la izquierda ) iría apoyada por el codo en el lateral del coche.
- El casco, como buen español, en lugar de llevarlo en la cabeza, lo llevaría en el brazo. Ya se sabe que un español aprecia más su codo que su cabeza, de ahi la reubicación del casco.
- El monoplaza debería llevar un pito, está claro, para ir pitándole a todo el mundo y poder soltar insultos varios. Además, cuando el piloto no obtuviera una posición en la primera línea de salida, mientras el semáforo estuviera rojo, estaría pitando constantemente a los de delante para que salieran ya.
- El coche debería llevar también intermitentes. ¿para qué? pues para no usarlos. No es lo mismo no usar algo porque no lo tienes que no usarlo porque no te da la gana. Así somos los españoles.
- Igualmente debería llevar luz larga y antinieblas. La larga para dárselas al de delante y que se apartara. Los antiniebla para usarlos cuando no hace falta, como el 90% de los conductores que los encienden.
- Como no, una pegatina con el toro de Osborne y sus huevos colgando en la parte de atrás del coche.
Pero la cosa no se queda sólo en el piloto o el coche. ¿Qué me decís de los mecánicos?. Cuando los coches entraran a repostar y cambiar neumáticos, el mecánico, con su camiseta grasienta de tirantes y mientras frota sus manos con un trapo aun más grasiento, torcería el gesto para decir “esto va a ser la junta la trócola…. tengo todos los elevadores ocupados, hasta la semana que viene no te lo puedo mirar”… mirada a los elevadores para comprobar que lo único que los ocupa son las telarañas.
La gasolina sería por autoservicio y subiría de precio en cada vuelta.
Eso sí, fuera donde fuera la carrera, la hora de la siesta habría que respetarla, para todos, pilotos, mecánicos y chupatintas. Esa siestecita y esa tapa con una caña a media mañana es lo que nos diferencia del resto.
Ale, os dejo que se me gasta la tinta. Nos vemos, melocotones.
Emepetreses
Buenos días, o tardes, o lo que sea cuando leáis esto.
Hoy vengo a hablar del particular odio que le tengo a esos cacharros de reproducción de mp3 o mp4 o cualquier tipo de mp.
A ver, no es que odie los aparatos, lo que odio es la gente que vive pegada a esos aparatos como si fueran el mismísimo aire. No me gustan demasiado esos aparatos pero me parece muy bien que la gente los lleve mientras camina por la calle, o mientras hace deporte…. yo lo uso mientras trabajo. Lo que me fastidia es la gente que no se lo quita nunca. Esos que están hablando contigo, pero mantienen uno de sus oídos con el pinganillo. Qué pasa chaval??? que no merezco la atención de tus dos oídos??? O es que necesitas demostrarme que tienes un iPod supercaro con tropecientas megas???
Recuerdo una ocasión que estaba cenando con unos amigos…. bueno, conocía a 4 de los presentes en la mesa, pero había muchos más. Era una cena de informáticos y algunas parejas, y hubo uno, que en mi opinión es gilipollas ( pero bueno, eso ya lo opinaba antes de esta cena ) que estuvo toda la noche con sus auriculares colgados del cuello. Joder, es que los llevas pegados o que? o es un colgante de diseño??. Crees que si te los quitas no volverás a encontrarlos nunca mas??. Fuma y échame el humo en la cara si quieres, pero coño, quitate el puto emepetrés para comer. No contento con eso, el muy capullo sacó su portátil y lo puso encima de la mesa para enseñarnos yonosequé. Tonto de las narices!!! que es una cena para olvidarnos del trabajo, a qué mierda te traes el portátil???
En fin, lamento si alguno de mis escasos lectores dependen del pinganillo para vivir. Mi consejo es que lo uséis moderadamente. O al menos, si alguien os habla, tened el decoro de usar las dos orejas a escucharlo.
Un saludo, melocotones.